Por: Ebony Lafontaine
En consulta lo he escuchado muchas veces:
“No lo hice por venganza. Lo hice porque ya no podía más.”
Cuando una mujer es infiel, la sociedad suele juzgarla con más dureza. Pero muchas veces, su infidelidad es un síntoma, no una causa. Es una forma de romper, a escondidas, una cadena que la estaba ahogando.
Mujeres educadas para callar, para aguantar…
En América Latina, las mujeres aún son educadas bajo la lógica del sacrificio emocional: cuidar antes que sentir, sostener antes que elegir. En contraste, los hombres muchas veces son formados en la libertad afectiva, con derecho al deseo, al descanso y hasta al error.
Este desequilibrio genera relaciones en las que, mientras más control y menos afecto hay, más probable es que la mujer termine escapando… aunque sea emocionalmente.
La antropóloga y feminista mexicana Marcela Lagarde lo expone claramente: “vivir para el otro es renunciar a sí misma”. En sus estudios sobre el amor romántico como cautiverio, señala cómo muchas mujeres se pierden dentro de relaciones que exigen entrega total y silencian su deseo.
Lo que dicen los datos
- Un estudio publicado en Journal of Social and Personal Relationships (2021) encontró que los bajos niveles de intimidad emocional y la falta de satisfacción sexual son predictores significativos de comportamientos extrarelacionales en mujeres latinoamericanas.
- En una investigación hecha por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), más del 60 % de las mujeres que fueron infieles lo relacionaron con sentirse emocionalmente desatendidas por sus parejas.
- Según una encuesta regional de LatinoBarómetro, el 71 % de las mujeres considera que los hombres no expresan afecto suficiente dentro de la relación de pareja.
Señales frecuentes antes de que ella cruce el umbral
1. Se siente invisible en su propio hogar.
2. No puede expresar lo que siente sin recibir críticas o burlas.
3. Ha pedido afecto, contacto y conversación muchas veces, sin respuesta.
4. Se siente valorada por alguien que simplemente la escucha, sin pedirle nada a cambio.
5. Vive más conexión emocional fuera que dentro de su relación.
¿Es justificable?
No. Pero sí es comprensible. La infidelidad nunca es la mejor salida. Pero muchas veces es el último grito de alguien que no fue escuchada. Una forma inconsciente de decir: “aquí ya no me encuentro”.
Reflexiones finales
Si estás leyendo esto y algo en ti se removió, te invito a preguntarte:
- ¿Te sientes vista en tu relación?
- ¿Te estás perdiendo a ti misma para mantener un vínculo?
- ¿Qué cosas no estás diciendo por miedo a ser juzgada?
Ninguna mujer debería tener que traicionarse para sobrevivir. El amor no debería doler… ni silenciar.
“Ella no buscó a otro… buscó volver a sentirse viva.”





